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sábado, 4 de abril de 2015

La mujeres también ven pornografía

¿A las mujeres les gusta el porno?


¿Has visto porno? ¿Cuándo fue la última vez que lo hiciste?, fueron algunas de las preguntas que les hicieron a un grupo de mujeres, mientras veían icónicas películas de este tipo de cine. Este fue el resultado.
“Más que erótico es muy chistoso, en realidad”, aseguró, entre risas, una de las voluntarias del experimento que realizó el portal web Woki Toki, cuando se le preguntó sobre lo que pensaba acerca de los filmes porno.

La actividad consistía en hacer una serie de preguntas a siete mujeres, mayores de edad, además de convencerlas a que accedieran a ver reconocidas películas como Garganta Profunda, así se tratara de su primera vez.

Además de calificarlo de explícito, aseguraron que, de cierta manera, era machista; pues para las mujeres la oferta era muy poca, comparada con los hombres. “Esa es la fantasía de un hombre: dos minas (mujeres) haciéndole cosas”, dijo una de las participantes. 

Al preguntarles por qué creían que los hombres preferían el porno, más que ellas, aseguraron que el cuerpo femenino era mucho más atractivo visualmente. De hecho, algunas contaron que sus parejas tenían el celular “lleno de porno”. “El mío tiene un grupo de hombres que juegan fútbol y se mandan imágenes y videos todos los días”, agregó.


Finalmente, el grupo concluyó que ver material pornográfico no era malo y que no era único para personas solitarias o reprimidas sexualmente – como algunos piensan- . “Se lo recomiendo a mi madre”, dijo una de ellas.

Artículo tomado de Fucsia

martes, 6 de enero de 2015

Esperanza Gómez habla sobre su decisión de trabajar en la industria del cine adulto

Cómo me convertí en actriz porno
Por Esperanza Gómez
Tomado de Soho


En mi casa, el sexo siempre se nos mostró como un “pecado”. Me decían que la desnudez era vulgar, prohibida y espantosa. Así yo lo vi también hasta los 13 años, cuando una mañana, mientras tendía la cama de mi hermano, encontré una revista porno debajo del colchón. Lo que vi eran imágenes de unas mujeres muy lindas y unos hombres superdotados con unos cuerpos que ni en mis sueños imaginaba, en unas posiciones sexuales explícitas pero divinas para mí. Desde entonces comencé a ver la desnudez y el sexo como algo hermoso y me preguntaba por qué mi mamá decía que era algo feo. Y si Dios lo castiga, ¿ella por qué se acuesta con mi papá? Todas las mañanas me robaba la revista y la miraba, y cada vez me enamoraba más de lo que veía. Y pensé que mi sueño era salir en una publicación así. Claro que yo en esa época me sentía como el patito feo de la familia, así que en el fondo pensaba que no lo iba a lograr, pero aquí me tienen totalmente encuerada. No fue sino hasta los 19 años cuando un amigo me enseñó el primer video porno. Yo no tenía ni idea de que aparte de la fotografía también había filmes sexuales, y fue él quien me abrió las puertas de este mundo prohibido sin saber que esa industria era una fantasía y un sueño para mí.

Cuando estaba con mi pareja, en mi mente montaba mi propia escena: estaba totalmente metida en mi película y no lo hacía con él, sino con el actor y la actriz que había inventado. Yo sostenía un micrófono en el set, pero cuando los actores iniciaban la escena, yo me excitaba demasiado y ahí me lanzaba sobre la vieja, la sacaba de grabación y me comía al tipo en todas mis posiciones favoritas hasta que volvía a mi realidad por alguna palabra de mi pareja que me sacaba de ese maravilloso sueño.

Nunca pensé vivir de la pornografía, ya que mi idea era participar solo en un video, hacer unas cuantas fotos, ver cómo luce mi cuerpo completamente desnudo en las mismas posiciones que durante tantos años contemplé. Por eso, actualmente yo no vivo del porno, pues mi marido me da todo lo que necesito, y el dinero de mis películas permanece en una cuenta en el extranjero, destinado a futuras inversiones. Tampoco grabo muchas escenas al año, porque nunca quise dedicarme por completo a la industria. Creo que eso ha sido parte del éxito que he tenido: no he saturado el mercado trabajando con todas las productoras. Además, mi pareja y mi familia necesitan atención y ellos son una prioridad en mi vida.

Me demoré mucho tiempo en tomar la decisión de ser actriz porno; psicológicamente no me sentía preparada para enfrentar la reacción de la gente, así que primero quise quemar mi etapa como modelo y terminar mi carrera como diseñadora de modas. Fue en 2009 cuando sentí que había cumplido con todos mis ciclos. Ya llevaba dos años con mi marido, y un día hablamos acerca de los verdaderos sueños. Él me contó el suyo. Luego vino mi turno. Me quedé pensando y le pregunté que si en serio quería saber, porque se trataba de algo fuerte. Él me insistió y yo le conté. Se puso feliz y me apoyó incondicionalmente. Después de la confesión, hablamos con más calma de las cosas buenas y malas de la industria, de cómo me iba a cambiar la vida, si estaba dispuesta a defender mi idea ante mi familia y ese fue el paso más difícil de dar, pero afortunadamente ellos respetaron mi decisión y a medida que avancé, encontré su apoyo. Mi marido es un amante del cine porno y a pesar de que no tiene nada que ver con la industria para adultos, me dio su apoyo incondicional y hoy en día es el fanático numero uno de mis filmes.

Veinte días después de haber hablado del tema, él me compró tiquetes a Los Ángeles para que fuera a tocar puertas e hiciera casting en las productoras, pero no fue fácil. Algunas compañías me rechazaron porque no hablaba inglés; otras me decían que era muy bonita, pero también muy tímida, y que no servía para el porno, hasta que llegué a una que me dijo que sí, pero que regresara a Colombia, estudiara algo de inglés y cuando me defendiera un poquito con el idioma, volviera para grabar. Así lo hice: estudié durante tres meses y luego vino la grabación de South Beach Crousing 3, y con esa película, el inicio mi carrera como actriz porno. En mi caso no fue cierto lo que dicen acerca de que el director siempre hace el casting teniendo sexo con las chicas, porque yo lo hice directamente con el actor. En la entrevista del casting, uno dice a qué está dispuesto. En la industria no obligan a nadie a nada que no quiera. Puede ser con dos hombres, lésbico, anal, dos mujeres, en fin. Uno decide.


A mi esposo le pregunto si no se aburre de verme todos los días como para que en la oficina siga viendo videos míos. En serio, me sorprende ver el orgullo que siente cada vez que llegan personas a su empresa y les dice: “Les presento a mi mujer”, y les muestra un video porno mío. La gente hace como en Condorito: “Plop”.

viernes, 3 de enero de 2014

Los efectos de la pornografía, ¿positivos o negativos?

Los efectos de la pornografía, ¿positivos o negativos?

Artículo basado en estudio que realizó la Universidad de Hawai. Fue publicado en El Rincón de la Psicología.



Muchas personas asumen una actitud hipercrítica sobre la pornografía sin siquiera detenerse a reflexionar un poco sobre el tema. Quizás muchos adoptan esta postura de rechazo porque resulta más cómoda pero lo cierto es que la pornografía es un fenómeno con múltiples aristas y rechazarla sin argumentos sólidos no es la mejor solución.

Por ejemplo, investigadores de la Universidad de Hawai se preguntaron si la pornografía podría disminuir la tendencia a cometer crímenes de índole sexual. Y es que una de las teorías sobre la pornografía afirma que la misma tiene un poder catártico mediante el cual las personas canalizan aquellos deseos que no pueden poner en práctica.

Pues bien, los resultados de esta investigación confirman esta hipótesis; es decir, la pornografía sería una especie de objeto sustituto mediante el cual las personas canalizan los comportamientos que no son permitidos en la sociedad.

En el estudio en cuestión se analizó el caso de la República Checa. Vale aclarar que en este país, entre los años 1948 y 1989 la pornografía estaba penalizada pero a partir del 1990 se liberalizó totalmente. Los investigadores simplemente monitorizaron la cantidad de crímenes de motivo sexual que se habían cometido. Para ello accedieron a los archivos del Ministerio del Interior y recopilaron los datos de intentos de violación y violaciones así como asaltos sexuales y abusos de menores. ¿Cuáles fueron los resultados?

Los abusos sexuales a menores disminuyeron drásticamente y no se reportó un aumento en el resto de los delitos sexuales desde que se liberalizó la pornografía explícita. Estos resultados se corresponden con investigaciones realizadas en otros países como Canadá, Croacia, Hong Kong, Alemania y Dinamarca.

No obstante, esto no significa que la pornografía sea del todo positiva ya que el consumo de este tipo de materiales (sobre todo en personas con problemas psíquicos) podría fomentar la dependencia. De hecho, la asociación estadounidense Sex Addicts Anonymousafirma que existen entre 7 y 14 millones de norteamericanos que sufren de algún tipo de dependencia sexual promovida por la pornografía.

La faceta más negativa de la pornografía viene señalada en el libro “The social cost of pornography” donde se afirma que:

- Las personas que consumen frecuentemente material pornográfico creen que su vida sexual será mejor pero al final terminan sufriendo problemas para relacionarse con su pareja y trastornos como la Eyaculación Precoz.

- Las mujeres que saben que sus esposos consumen pornografía se sienten traicionadas y enfadadas, disminuyendo su confianza en la pareja.

- En un análisis que comprendió a 1.600 abogados estadounidenses pudo apreciarse que el 56% de los casos de divorcios que se le presentaron reconocían tener un interés obsesivo por los sitios web de contenido pornográfico y esta era una de las causas de la separación.

Obviamente, la mayoría de los filmes pornográficos muestran una realidad que se encuentra lejana de la vida común y la mujer asume un papel “cosificado”. Esto hace que cuando las personas deseen trasladar lo que han visto a su vida cotidiana, encuentren serias trabas y problemas de pareja.

Así, como puede apreciarse, los estudios sobre las consecuencias personales y sociales de la pornografía difieren pero no hay necesidad de continuar realizando un mayor número de investigaciones en este ámbito porque las conclusiones son evidentes: la pornografía (igual que Internet o los medicamentos) pueden tener limitados efectos positivos pero el mal uso que se realiza de ella o su consumo en exceso resulta perjudicial.


Fuentes:
Eberstadt, M. & Layden, M. A. (2010) The social costs of pornography. A statement of findings and recommendations. New Jersey: Witherspoon Institute.
Diamond, M.; Jozifkova, E. & Weiss, P. (2010) Pornography and Sex Crimes in the Czech Republic

lunes, 30 de diciembre de 2013

El porno más buscado en la Web...


¿Qué tipo de porno se busca por país?
Noticia publicada en Kienyke



Según esta investigación, la pornografía homosexual y la de jóvenes es la más buscada en la Web. Lo triste sería pensar que dentro de esta última aparece la pornografía infantil. Y aprovecho para dejar claro que este blog está totalmente en contra de este tipo de pornografía, que denigra y causa traumas sicológicos en los niños. Hay que gritar: ¡No a la pornografía infantil! (Nota del autor de Pornografía en serio). 

El motor de búsqueda PornMD publicó un informe en el que identifica, por cada país, los términos de búsqueda más usados por los usuarios en algunos sitios web de pornografía. La medición evaluó durante seis meses lo que a un consumidor de este contenido más le interesaba; así, por ejemplo se encontró que la categoría más consultada en Estados Unidos tenía que ver con adolescentes y las “mujeres mayores”. También a los norteamericanos les interesaría encontrar contenidos que ilustren prácticas sexuales en universidades. En México y Chile los temas más buscados estaban relacionados con sexo de preferencias homosexuales. En Brasil los internautas interesados en pornografía prefieren buscar producciones hechas por su propio país, como también sucede con los japoneses, aunque estos últimos prefieren prácticas más conservadoras. En otras naciones del lejano oriente como China, Camboya y Tailandia 5 de cada 10 búsquedas tuvieron que ver con temas gay, y este interés se repite también en varios países europeos. En Colombia y Argentina predominaron las búsquedas de términos como’ jovencitas’ y ‘adolescente’s.

Breve historia de la pornografía

Breve historia de la pornografía
Ana Cecilia Escobar
Licenciada en Ciencias de la Comunicación del Tecnológico de Monterrey. Editora de Swagger.
Escena de "El Sartorio", la que se supone fue una de las primeras películas pornográficas, filmada en Argentina en 1907
Este es un interesante recorrido histórico de la pornografía. Por lo visto, el problema radica en lo tergiversado del asunto (la pornografía infantil, por ejemplo) y no, en lo absoluto, en la necesidad del humano de expresar y de ver expresada su sexualidad. Este, del mismo modo, es solo un punto de vista. ustedes sacarán sus propias conclusiones. (Nota del editor de Pornografía en serio).  
No es poco común que la pornografía se tache como uno de los males de la sociedad y evidencia de la decadencia de nuestra era. La tecnología tanto de grabación como de difusión en la red parecen hacerla más generalizada y accesible, pero el fenómeno de su creación y consumo no es nada nuevo.
La pornografía se remonta antes del video y las fotografía, por lo que muchos científicos creen que la evolución predispuso a los humanos a la excitación visual. La diversidad de materiales pornográficos a los largo de la historia refuerzan la teoría, o al menos dejan claro el interés de la humanidad por los estímulos sexuales.
Erótica a la antigua
La mera definición de pornografía es subjetiva, pero en general se define como el material diseñado con el mero propósito de excitación sexual, sin ningún tipo de mérito artístico.
El estándar de las primeras representaciones eróticas humanas, podrían no tener nada que ver con el sentido tradicional de la pornografía. Hace 30 mil años, los pueblos paleolíticos escarbaban figuritas de mujeres embarazadas con grandes senos y gruesos muslos tanto de piedra como de madera. Los expertos dudan que las estatuillas conocidas como “Venus” tuvieran como propósito la excitación sexual, sino que más bien eran símbolos de fertilidad o iconos religiosos.
Mucho más tarde, los antiguos griegos y romanos crearon esculturas públicas y frescos que retrataban actos de homosexualidad, sexo entre tres personas, felación y cunnilingus. Mientras tanto, en la India durante el siglo dos, el Kama Sutra era mitad manual sexual, mitad de relaciones humanas. Los Moche del Perú antiguo pintaron escenas sexuales en cerámica, mientras que la aristocracia del siglo 16 en Japón admiraba las imágenes eróticas talladas en madera.
En Europa muchos materiales explícitos tenían también un propósito político, no solo pornográfico. De acuerdo al profesor de arte de la Universidad de Ohio, Joseph Slade, los revolucionarios franceses usaron panfletos sumamente sexuales para satirizar a la aristocracia. También afirma que el brutal trabajo del Marqués de Sade tenía su propósito filosófico.
La pornografía
La idea del “porno por el porno” se extendió hasta 1800. Las novelas eróticas se imprimían desde mediados de 1600 en Francia (aunque la identificación de su autor se castigaba con la cárcel) pero tuvieron que pasar 100 años para que la primera novela pornográfica en inglés, "Memoirs of a Woman of Pleasure" (también conocida como Fanny Hill) se publicara en 1748.
La célebre novela es explícita, pero se compone de multitud de eufemismos que cubren actos de bisexualidad, sexo grupal, masoquismo y otros temas tabú en la sociedad de su tiempo. Para 1888, el auto anónimo de “My Secret Life” escribía con un vocabulario que haría más de uno sonrojarse en la actualidad.
Con la tecnología llegó la innovación en el género. En 1839 Lous Daguerre inventó el daguerrotipo, un paso previo a la fotografía. Casi inmediatamente se convirtió en herramienta óptima para crear pornografía. La imagen más erotica más antigua data de 1846, en la que aparece un hombre que con toda seriedad inserta su pene dentro de la vagina de una mujer con una expresión igual de solemne.
Algo similar ocurrió con el video. En 1896, los cineastas franceses exploraban las posibilidades eróticas del medio con cortos mudos como el famoso “Le Coucher de la Marie” en el que una mujer se quita la ropa. El sexo gráfico apareció hasta el nuevo siglo, mismas que normalmente se proyectaban para un público compuesto completamente por hombres y con imágenes mucho menos gráficas que la pornografía moderna.
El boom
Durante mucho tiempo las cintas eróticas se mantuvieron un pefil bajo, hasta que llegó la era de la revolución sexual. En los años 70, la generación joven le abrió la puerta a la proyección de cintas sexualmente explicitas. Los cines se multiplicaron, luego las cintas Beta y VHS, más tarde los DVDs y finalmente la propagación propia de Internet, que no sólo incluye las producciones profesionales, sino la pornografía hecha en casa.
El cambio entre las cintas pornográficas vistas en público y las rentas privadas –descargas de internet posteriores- cambiaron el tipo de actos que aparecen en pantalla. De acuerdo a Slade, la privacidad provocó un deseo por cintas con fetiches específicos y en ocasiones comportamiento sexual fuera de lo normal. En 1994, un estudio comparativo de pornografía realizado por Carnergie Hall, encontró que el 48% de las descargas de contenido estaban fuera de lo normal, con representaciones de bestialidad, incesto y pedofilia. Menos del 5% de las descargas mostraban sexo vaginal. Lo anterior podría deberse, indudablemente a que las películas y revistas tradicionales de los 90 tenían cubierta la estimulación más común y los usuarios acudían a la red en búsqueda de temáticas difíciles de conseguir.
El panorama del nuevo siglo es distinto. Aunque existe pornografía en toda la red, el tamaño real de la industria es un misterio. No existe un registro oficial y apenas se cuentan los estudios sobre economía de la pornografía. Uno de los pocos estimados que existen fue publicado por Adult Video News, una revista de intercambio dentro de la industria, en este se estima que las ventas de revistas, videos, renta de contenido y juguetes sexuales alcanzaron los 6 mil millones de dólares en 2007 en Estados Unidos. La cifra ha sido discutida ampliamente a lo largo de los años, pues, entre otras cosas, no toma en cuenta los videos amateur gratuitos y las fotografías eróticas en redes como Flickr o Instagram.
Fuera de la ganancia económica que la pornografía genera, sin duda atrae muchas miradas. Un estudio realizado con estudiantes universitarios en 2008, demostró que el 87% de los hombres y el 31% de las mujeres consumen pornografía. En 2009, el profesor de la Universidad de Montreal Simon Louis Lajenunesse apareció en los diarios locales, cuando anució su intento por comprender el impacto de la pornografía en la sexualidad de los hombres jóvenes, pero no le fue posible encontrar un grupo, pues localizar un chico en sus 20 que no haya visto pornografía, es prácticamente imposible.
Efectos
¿Qué nos hace la pornografía? La pregunta es sumamente controversial. Los contenidos pornográficos siguen lineamientos más o menos generalizados, pero los críticos argumentan que la enorme competencia ha llevado a un incremento en el abuso verbal de las mujeres retratado en las cintas realizadas para hombres heterosexuales.
Chyn Sun, profesor de estudios mediáticos en New York University, analizó varios éxitos de la industria pornográfica y encontró que la agresión física y verbal contra las mujeres está presentes en el 90% de las escenas porno. Además, las películas dirigidas por mujeres no hacen ninguna diferencia en la tendencia.
Sun argumenta que estas imágenes resultan dañinas para las vidas sexuales de las personas y ayudan a cimentar los estereotipos negativos sobre las mujeres. Pero no todos están de acuerdo. El sexólogo de San Francisco, Prosterman señala que los estudios han fallado en trazar una relación clara entre la pornografía y el comportamiento sexual criminal. Además, afirma que la pornografía funciona para que la gente explore sus deseos sexuales.
El debate, en resumen existe desde siempre y la costumbre de la gente de consumir imágenes eróticas persiste también. El editor de Adult Video News opina al respecto “la mayoría de la gente disfruta del sexo. Y un segmento bastante importante disfruta al ver a otros tener sexo. La gente tiene actividad sexual y eso es lo que la industria de entretenimiento para adultos, les brinda.”